Si no terminas de llevarte bien con él o ella y lo peor, te sientes terriblemente culpable porque has tenido que admitir que tu hijo te cae mal sí o sí tienes que hacer este test.
¿Por qué pensamos que tu hijo no te puede caer mal?
Hay que quitarse la cabeza la imagen de madre abnegada que ama incondicionalmente, los sentimientos no son buenos ni malos, simplemente nos llegan, por ejemplo cuando tu hijo te cae mal tiene que ver contigo, no con él, pero ¿por?
En esto hay grados y etapas
Puede haber momentos en que te cae gordo o bien una animadversión permanente. La adolescencia de los hijos genera muchos sentimientos negativos a sus madres. Todas sabemos que el cariño de una madre por sus hijos es incondicional. No obstante, existen muchas creencias equivocadas que se han construido alrededor de este cariño, las cuales, además de generar expectativas irreales con respecto a nuestro rol, nos crean sentimientos de culpa.
No dejen de leer: ¿Te enamoras de espejismos? Estas son las señales
¿Por qué tu hijo te cae mal?
Todo tiene que ver con nuestras creencias y con las expectativas que a veces nos hacemos de los hijos y eso se debe a las ideas que nos hacemos de ellos. Es importante entender que hay varias cosas adicionales que pueden hacer que los hijos caigan mal, como:
- Te refleja tus propios defectos
- Te refleja defectos de tu familia política
- Llegó a tu vida en un momento inadecuado
- Obstaculiza tu vida de alguna manera
- Le tienes celos
- Le tienes envidia
Ahora vamos a hacer un test para saber si tu hijo te cae mal:
¿La idea que tú tenías de lo que era tener un hij@ se acerca a la realidad?
a) totalmente
b) algo
c) poco o nada
¿Sientes que desde que nació tu hij@ se ha reducido tu libertad ?
a) nada
b) algo
c) mucho
¿Es tu hij@ del género (hombre o mujer) que tú esperabas o deseabas?
a) si
b) me daba igual
c) no
Si tu respuesta anterior fue «c»: ¿Realizaste algún método o tratamiento para favorecer el género?
a) no
b) sólo consejos
c) si
¿Sientes que tú hij@ llego en un buen momento en tu vida?
a) si.
b) no lo he pensado
c) no
¿Ves en tu hijo rasgos físicos que no te gustan (nariz, orejas, constitución etc) y se parecen a los tuyos o los de tu familia?
a) no
b) alguno que puede solucionarse o compensarse
c) muchos
¿Ves en tu hijo rasgos físicos que no te gustan (nariz, orejas, constitución etc.) y se parecen a los de su padre o los de su familia?
a) no
b) alguno que puede solucionarse o compensarse
c) muchos
¿Notas que tu vida de pareja se ha deteriorado desde que eres madre?
a) no precisamente
b) un poco
c) si
¿Te irritan gestos o posturas de tu hij@?
a) no
b) algunas
c) si
¿Te irrita la actitud de tu Hij@ en general, quisieras que cambiara en muchas cosas?
a) no.
b) a veces
c) si
¿Ves a otros niñ@s u otros de tus hijos y te gustaría que así fuera el tuyo?
a) no
b) algunas veces
c) si
¿Ves reflejada en él o ella algo que te choca de ti misma?
a) no
b) a veces.
c) mucho
¿Aún cuando no está presente recuerdas y te enoja alguna característica o conducta de tu hijo?
a) no
b) pocas veces
c) si
¿Lo o la criticas frente a otros?
a) nunca
b) algunas veces
c) si
¿Te sientes culpable con los sentimientos negativos que te despierta tu hij@?
a) no
b) algunas veces
c) muy seguido
¿Sientes que te irritas más con ese hij@ que con los demás miembros de la familia en general?
a) no
b) pocas veces
c) muy seguido
Te cuesta trabajo la comunicación con él o ella
a) casi no
b) a veces
c) si
¿Este hij@ en especial te hace sentir que no eres buena madre aunque no te lo diga?
a) no
b) a veces
c) si
¿Los demás notan diferencias en tu trato con tu hij@ ?(en sentido negativo)
a) no
b) a veces
c) si
¿Has pensado o sentido que tu hij@ te cae gordo?
a) nunca
b) alguna vez
c) muy seguido aunque no lo diga
Resultados:
Los valores son: a= 1 b=2 y c=3, suma y te dará el resultado:
- 20 lo normal
- 30 estás negada
- más de 35… tienes que trabajar
- 60 todo es negativo
También pueden leer: Adiós, Celular: un detox de tres días que te resetea el cerebro
¿Qué pasa si mi hijo me cae mal?
La relación padre-hijo es compleja y puede verse afectada por diversos factores. Aquí algunas estrategias psicológicas que puedes considerar si sientes que tu hijo «te cae mal»:
Reflexiona sobre tus sentimientos
Identifica las causas: ¿Qué comportamientos específicos de tu hijo te molestan?, ¿Existen situaciones o patrones recurrentes que desencadenan estos sentimientos?, ¿Hay factores externos (estrés, problemas personales) que influyen en tu percepción?
Acepta tus emociones: Es válido sentir emociones negativas. No te juzgues por ello. Reconocer tus sentimientos es el primer paso para gestionarlos de manera saludable.
Distingue entre el comportamiento y la persona: Puedes sentir rechazo hacia ciertas conductas, pero esto no significa que rechaces a tu hijo como persona.
Mejora la comunicación
Practica la escucha activa: Presta atención a lo que tu hijo dice, tanto verbal como no verbalmente. Intenta comprender su perspectiva y validar sus emociones.
Comunica tus sentimientos de forma asertiva. Expresa tus emociones sin culpar ni atacar a tu hijo. Utiliza «yo» en lugar de «tú» para describir tus sentimientos. Por ejemplo, «Me siento frustrado cuando…» en lugar de «Tú siempre…».
Establece límites claros y respetuosos. Define las normas y expectativas de manera conjunta, si es posible. Asegúrate de que los límites sean coherentes y justos.
Busca apoyo profesional. Un terapeuta puede ayudarles a mejorar la comunicación, resolver conflictos y fortalecer el vínculo familiar. Un psicólogo puede ayudarte a explorar tus sentimientos, identificar patrones negativos y desarrollar estrategias de afrontamiento.
Grupos de apoyo. Conectar con otros padres que experimentan situaciones similares puede brindarte consuelo y consejos útiles.
Fomenta el autocuidado
Dedica tiempo a tus necesidades. Realiza actividades que te relajen y te hagan sentir bien. Prioriza el descanso y la alimentación saludable.
Busca apoyo en tu red social. Habla con amigos, familiares o personas de confianza sobre tus sentimientos. No te aísles.
Consideraciones adicionales. Es crucial recordar que el desarrollo infantil y adolescente implica cambios y desafíos. Algunos comportamientos pueden ser temporales y superarse con el tiempo. La paciencia, la comprensión y el amor son fundamentales para construir una relación sana con tu hijo.
Especialista: Julia Borbolla Psicóloga. Creadora de los proyectos Antenas y Escudo de la Dignidad (ambos con la patente mundial).
Contacto: juliaborbolla.com / Tw: @GpJuliaBorbolla / FB: Grupo Julia Borbolla