A lo largo de nuestra vida reproductiva, nuestro cuerpo pasa por una serie de cambios inevitables. The bad news es que, al llegar a la menopausia, ese equilibrio se altera por completo… y no es tu culpa, es el metabolismo el que empieza a jugar en otra liga.

Y aquí es donde se pone interesante: a este fenómeno se le ha llamado síndrome metabólico en la menopausia, y pocas mujeres saben que es el responsable de muchos de los cambios que experimentamos en esta etapa. ¿Cómo cuáles? Ahí les va la lista:

  • Disminución del metabolismo basal: Lo que viene siendo que el cuerpo queme menos calorías cuando está en reposo, lo que hace que suban de peso rapidísimo.
  • Más grasa (y en el peor lugar): No es paranoia, es real. La grasa se acumula más, especialmente en el abdomen.
  • Colesterol y triglicéridos en jaque: El perfil lipídico se altera, lo que aumenta el riesgo de enfermedades del corazón. Ojo ahí.
  • Resistencia a la insulina: Esto provoca que disminuya la sensibilidad a la insulina y el azúcar en la sangre se eleve y, spoiler alert, que bajar de peso sea una misión imposible.
  • Aumento de la hormona grelina: La hormona grelina, que es la que nos da hambre, se eleva en la menopausia. ¿La consecuencia? Más antojos, más hambre y más ganas de comer TODO.
  • Cambios en el tránsito intestinal: Si de por sí las mujeres somos más propensas al estreñimiento, durante la menopausia el intestino se vuelve aún más perezoso, haciendo que este problema se intensifique. Aunque los cambios metabólicos en la menopausia son comunes, no tienen que normalizarlos. Hay maneras de darle la vuelta y no hacer de esta etapa un infierno. Ahí les van algunos game changers: Parece básico, pero antes de hacer cualquier cambio, es clave visitar a su médico de cabecera.
  • Prebióticos y probióticos: sus nuevos mejores amigos: La microbiota intestinal juega un papel importante y necesita estar en balance. Los cambios en el metabolismo, la mobilidad intestinal y otros factores la pueden alterar. Aquí entran los suplementos simbióticos, que combinan probióticos y prebióticos para mejorar el tránsito intestinal, la digestión y hasta producir vitaminas y ácidos grasos esenciales.

Uno que nos parece buenísimo para esto es Zir-Fos NC, que tiene un probiótico, prebiótico y vitamina B. Ayuda con el estreñimiento, mejora el movimiento del intestino, y es un gran aliado para resetear la microbiota. Si quieren saber más, búsquenlo en zirfosnc.com.mx, en Instagram como @zirfosnc o en Facebook como ZirFosNC.

  • Muévanse, pero estratégicamente: Caminar y hacer ejercicios de fuerza son sus mejores aliados para mantener el metabolismo activo, el tránsito intestinal y la masa muscular intacta.
  • Hidrátense: Tomar dos litros de agua les ayudará contra el estreñimiento, pero también para que se olviden de los sofocos, bajarle a la resequedad vaginal, eliminar toxinas y a regular la temperatura corporal.
  • Duerman como reinas: Entre 7 y 9 horas diarias para mantener a raya el estrés y mejorar su salud física y mental y nuestra microbiota.

Y ojo, hablar de esto es fundamental porque no, la menopausia no significa envejecer, ni vivir con estreñimiento y problemas digestivos para siempre. Hay maneras de sentirse y verse fabulosas en esta etapa de la vida.